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Leonardo Suárez, director de estudios LarrainVial

LarrainVial

29/01/2024
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7 Minutos

Leo Suárez: En 2024, con un déficit fiscal de 2% del PIB, la deuda podría llegar a 43%

  • Un eventual shock externo de China, que termine afectando el precio del cobre, es otra de las preocupaciones del analista al iniciarse este año.

El retiro de US$ 800 millones del Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) para financiar el déficit fiscal, a juicio de Leonardo Suárez, director de Estudios de LarrainVial, no es algo que encienda alarmas respecto a las finanzas públicas, como tampoco el que al mismo tiempo el Ministerio de Hacienda emitiera un bono por US$ 1.700 millones a cinco años, habida cuenta que ello está en línea con el Presupuesto y emisión de deuda para 2024.

Sin embargo, se ven signos de debilidad en los ingresos fiscales en el hecho de que se estén usando fondos soberanos sin que exista una crisis interna o global, como ocurrió en 2009 en que se retiraron US$ 9.278 millones (en dólares de esa época) para hacer frente a los efectos de la crisis financiera global. O en 2020, cuando durante la pandemia, el Gobierno retiró US$ 5.666 millones asociado a la recesión inducida por la pandemia, o en 2021, cuando se emitió deuda y se retiraron fondos soberanos para pagar los IFE.

En 2022, a partir de un trabajo realizado por el Comité Financiero que asesora al Ministerio de Hacienda en políticas de inversión, se analizó el objetivo del Fondo de Estabilización Económica y Social, determinándose que “estos recursos sean utilizados principalmente para apoyar déficit fiscales poco frecuentes y de gran magnitud asociados a eventos de alto costo y que afecten la capacidad de financiamiento del fisco”, señala el informe anual 2022 entregado al titular de Hacienda, Mario Marcel.

En ese contexto, Suárez sostiene: “Hacienda no tiene restricciones para usar los fondos soberanos y ha preferido usar estos recursos antes que endeudarse más”.

—El punto es que, paralelamente, se está endeudando con esta emisión de deuda por US$ 1.700 millones.
“Está aprovechando situaciones de oportunidad después que el consejero del Banco Central Alberto Naudón dijo en Londres, respondiendo una pregunta, que el Central estaba pensando retomar las compras de dólares y eso hizo subir el tipo de cambio desde $890 a $928 por dólar esa semana”.

“El fisco tiene que endeudarse porque este año vamos a tener un déficit fiscal de 2% del PIB y además tiene que financiar gastos debajo de la línea. De todas maneras, tendrá un déficit que debe ser financiado y eso no es ninguna novedad. Con la venta en el mercado de US$ 3.000 millones que anunciaron, parece que quieren vender dólares de los fondos soberanos y de los bonos emitidos para darle espacio al Banco Central para bajar la tasa de interés de política monetaria (TPM). No descarto que sea esa la opción, pero no es que esté faltando plata, como plantean algunos analistas del mercado”.

—¿No se justifican las dudas acerca de que el trasfondo de estas operaciones es que el fisco tenga un bajo saldo en dólares, incluyendo los activos líquidos de Tesorería?
“El fisco tiene un superávit en dólares de más o menos US$ 2.000 millones, alrededor de 0,6% del PIB. El déficit fiscal está concentrado en pesos, el fisco no necesita dólares, necesita pesos y tiene que vender los dólares tanto de la emisión de bonos como de los fondos soberanos”.

“Lo que sí me empieza a preocupar es que emita demasiada deuda en dólares o más de lo que corresponde. (Hacienda anunció en enero en curso que prevé ofrecer el equivalente a US$ 16.500 millones en bonos en 2024, a lo que se agregarían US$ 1.500 millones; el 90% denominado en moneda local). En 2021, el Gobierno de Piñera optó por endeudarse mucho en dólares, en desmedro de pesos, y me preocupa que volvamos a esa historia. Las deudas en dólares nunca han sido una buena compañía, en ninguna parte del mundo”.

Situación fiscal

—¿Es posible que no se cumplan los compromisos de déficit fiscal de 2023?
“Las cifras de 2023 se conocerán a fin de mes. Hay que estar monitoreando la magnitud del déficit fiscal. La Ley de Presupuestos 2023 proyectaba un déficit fiscal de 2,7% del PIB y creo que vamos a terminar en 2,5% del PIB. De hecho, el aumento del gasto público programado fue de 4,2% del PIB y ahora se está hablando de 2,2% y creo que vamos a terminar en algo parecido porque hubo temas de inflación y la base subió”.

“Las proyecciones de déficit fiscal mejoraron durante el 2023 precisamente porque la economía estuvo algo mejor de lo esperado. La ultima proyección de Hacienda, de acuerdo al Informe de Finanzas Públicas de octubre, era un déficit del -2.2% del PIB, mejor que el -2.7% del PIB de la Ley de Presupuesto 2023”.

—Otra de las aprensiones es que suba la deuda pública y supere lo comprometido por el Gobierno
“El año pasado se alegó por el tema de la deuda pública. En octubre la tasa del bono BTP 2030 llegó a 7%, junto con el alza de la tasa de interés del bono del Tesoro de EE.UU. a US$ +5%. Algunos economistas dijeron que poco menos que Chile se había soltado las trenzas y que iba a tener una deuda insostenible. Al final, se generó una oportunidad de compra de papeles chilenos y la tasa del bono bajó a 5,5% y cayó incluso más que la tasa del bono del Tesoro. Podría producirse otra falsa alarma de alerta que generaría otra oportunidad de compra de deuda chilena”.

“Suponiendo que la economía terminó 2023 con un déficit fiscal de 2,5% del PIB, la deuda pública va a terminar en 41% a 42% del PIB. En 2024, con un déficit fiscal de 2% del PIB, la deuda podría llegar a 43%, 44% del PIB. Hacienda ya dio la señal de que vamos a alcanzar una deuda pública de un 43% del PIB al terminar el mandato de este gobierno y con un déficit fiscal crónico de 2% del PIB. Eso es malo, porque al fin y al cabo, renuncia a la posibilidad de lograr un equilibrio estructural, va a mantener el déficit estructural del orden de 2% del PIB y es difícil que cambien esa historia. Esperaría que este año sea mejor que 2023 en términos de déficit, sobre todo porque la economía va a crecer y aumentará en un 3% la demanda interna después de haber caído 5% el año pasado y eso es suficiente para esperar mejor recaudación tributaria, a lo que también ayudarán los recursos del royalty”.

—¿Qué podría ensombrecer las cuentas fiscales este año?
“Lo que temo es que haya un shock externo asociado a China. En nuestro informe de enero planteamos que la debilidad del sector inmobiliario chino amenaza transformarse en renovada fuente de tensiones, por lo que no se vislumbran incentivos significativos al crédito, que de concretarse, provocarían una crisis financiera”.

—¿Afectaría entonces el precio del cobre?
“Probablemente, al menos no va a subir el precio, a pesar que los mineros están muy optimistas de que el precio va a subir porque Los Bronces va a producir mucho menos y está la interrupción en la producción de Cobre Panamá, todo lo cual hace reducir la oferta global del metal y habría equilibrio en el mercado internacional de cobre. Pero la verdad es que eso es hasta por ahí nomás, porque si se ajusta China, nuevamente volvemos a un superávit global de cobre. Eso es lo que todavía no está definido”.
“El deterioro de la confianza en China es el principal condicionante de la debilidad de la economía chilena, peruana y (en menor medida) colombiana en este 2024”, subraya el reporte de enero de LarrainVial.

*Entrevista a Leonardo Suárez publicada en El Mercurio

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