Diego Figueroa
Gerente de Estrategia LarrainVial Asset Management
Compartir
ESG, el nuevo paradigma del inversionista responsable
En los últimos meses, estas tres letras: ESG (por “Environmental, Social and Governance”), parecieran estar en el vocabulario de cada inversionista a nivel global. Luego que Estados Unidos se retirara del acuerdo medioambiental de París, la perspectiva Medioambiental, Social y gubernamental de las inversiones ha tomado un nuevo impulso.
El perfil Medioambiental se refiere no solo al manejo de desperdicios y niveles de contaminación de una compañía, sino también al uso adecuado de energía, recursos naturales, conservación y trato a los animales. Nadie espera que una empresa minera contamine menos que una del sector financiero, solo que use adecuadamente los recursos con los que cuenta. Adicionalmente, la trayectoria del uso de recursos es relevante. Así, por ejemplo, una empresa que pasa de ser un gran contaminante a una que contamina menos, se le considera un progreso a la hora de filtrar posible inversión.
En análisis social hay varios aspectos a considerar: la relación con los proveedores, clientes, empleados y con la comunidad en la que está inserta. Temas como la preocupación de la compañía con la salud de sus empleados (programas deportivos, trabajo a distancia, días de vacaciones, etc.), así como el trato justo con sus proveedores son analizados para cuantificar el manejo social de las empresas.
Para el componente Gubernamental, los inversionistas quieren saber cómo se maneja la firma. Niveles de transparencia, que tipo de contabilidad usa, como se trata a los inversionistas minoritarios, manejo de conflictos de interés y, en general, temas que van más allá del comportamiento exigido por la ley.
Intuitivamente, las acciones de empresas que cumplan adecuadamente con estos tres criterios deberían tener retornos superiores a las que no lo hacen. Un buen manejo medioambiental disminuye los costos potenciales de demandas, la preocupación social hace tener trabajadores más energéticos y comprometidos, mientras que el manejo gubernamental adecuado disminuye los costos de agencia y conflictos de intereses.
Sin embargo, la literatura académica parece no ser concluyente. Las dificultades para medir correctamente de manera cuantitativa y comparable estas tres características hacen que los distintos estudios tengan conclusiones dispares. Un paper de Cristiana Manescu de la Universidad de Gothenburg muestra que el componente social aparentemente generaría un exceso de retorno que no estaría explicado por otros aspectos. No obstante, el buen manejo del medio ambiente y un adecuado gobierno corporativo no. Otros como Martijn Cremers de la Universidad de Notre Dame sugieren que un buen gobierno corporativo se traduce en mejores retornos. Pero todo indicaría que estas características, de una u otra manera, podrían indicar niveles atractivos de retorno.
Lamentablemente, para el caso de los mercados emergentes y en particular para Chile, existe poca información confiable para medir el comportamiento de las empresas. Hay pocas, aunque bastante buenas, agencias que se dedican a estudiar el comportamiento de las compañías. Sin embargo, este análisis es opcional y pocas empresas están dispuestas a ser evaluadas. Esperamos que en el futuro cercano, más y mejor información esté disponible para así poder tomar decisiones que nos entreguen un mayor retorno y así al mismo tiempo poder premiar a las empresas que lo están haciendo bien.
Artículos relacionados
Indicadores de Mercado