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¿Qué está pasando en Perú y cómo lo mira el mercado financiero?

Luis Ramos

Gerente de Estrategia Accionaria para la region andina, LarrainVialResearch

20/01/2023
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3 Minutos

El mercado mira con atención a Perú mientras las protestas le tocan la puerta a Lima

¿Qué está pasando en Perú y cómo lo mira el mercado financiero? 

Lo que partió a principios de diciembre del año pasado como manifestaciones de descontento por la destitución del expresidente Pedro Castillo y su reemplazo por la vicepresidenta Dina Boluarte, ha ido escalando con el pasar del tiempo. Así lo señala Funds Society, destacando que, ahora, con el conflicto llegando a la capital, Lima, y la temperatura subiendo, el mercado mira con atención la situación.

Nuestro Gerente de Estrategia Accionaria para la region andina de LarrainVial Research, Luis Ramos, colaboró en la nota de este medio con un análisis al respecto. Este explica que el mercado está asumiendo que, similar a lo ocurrido con crisis políticas recientes, no habrá disrupción, y que los principales activos peruanos no han mostrado mayor reacción a la actual situación política.

"En todo caso, considero que el mercado tiene como escenario base que el episodio de conflictividad social se controlará y se producirá un adelanto de elecciones generales en abril 2024. Detrás de esta posición esta que si bien el capital político de la Presidenta Boluarte es frágil ha logrado tender puentes con los partidos de centro y derecha en el Congreso, los cuales fueron claves para alcanzar la mayoría (más de 2/3 votos) en una primera votación a favor del adelanto de elecciones", comenta.

Asimismo, dice, "existe la percepción que la Presidenta Boluarte ha sido capaz de controlar una primera ronda de conflictividad social a finales del año pasado y tendría argumentos para manejar este escenario de protestas, que de manera similar a lo visto en diciembre de 2022 no son generalizadas sino más bien concentradas y dirigidas a activos estratégicos". 

Dos escenarios posibles

En ese contexto, sostiene que en LarrainVial manejamos dos escenarios posibles. El primero de ellos, que es el escenario base, es que el adelanto de elecciones sea en abril 2024, el cual se produciría gracias a una ratificación del adelanto de elecciones en el Congreso y al control de la conflictividad social.

Bajo este supuesto, se vilubra un proceso ordenado de transición hacia el nuevo proceso electoral. "Podríamos ver eventualmente algunas reformas políticas que, en el mejor de los casos, incrementarían la capacidad de control político del Congreso. En este escenario, vemos que los activos peruanos no sufrirán por presiones adicionales de riesgo idiosincrático y su performance dependerá de cómo evolucionen las presiones inflacionarias y cómo la economía afronte el escenario de ajuste de crecimiento global", dice.

El escenario alternativo (y de riesgo), añade Ramos, es que las elecciones se produzcan antes de abril 2024, dado el escalamiento de la conflictividad social que gatillen la renuncia de la Presidenta Boluarte o el consenso en el propio Congreso de acelerar los tiempos para la siguiente elección. Esto devengaría en un proceso desordenado de transición hacia el siguiente proceso electoral que incrementaría los riesgos de cola en los activos peruanos, principalmente por la incorporación de mayores riesgos político-institucionales, dada la posibilidad de la aparición de candidatos radicales y/o la búsqueda de cambio en la actual constitución.

Parte de estos comentarios se publicaron en una nota de Funds Society

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